Buenas noches
«Si esta noche
te sientes triste, no olvides
que tienes un Dios que sana
cualquier tristeza.»
Nos hemos sentado esta tarde a tu mesa, Señor. Hemos escuchado tus palabras, hemos contemplado tus gestos, hemos compartido tu copa y tu pan. Queremos interiorizar tu misterio, que se manifestó intensamente en la Eucaristía, y que ahora continúa en Getsemaní. Queremos abrirnos también a cuantos viven en su carne el rechazo, la tristeza, la soledad y la agonía, prolongando así la hora de tu debilidad.


